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lunes, diciembre 10, 2007

la ley de subcontratacion amerita un cambio cultura en la organizacion

<P>El efecto Bumerán</P>
Domingo 9 de diciembre de 2007 _NOM_SECCION1
Por Darío Zambra B. / La Nación Domingo

Los entretelones del mayor traspié del líder de la CPC

El efecto Bumerán

Su intención era mostrarse duro y crítico para alinear a los empresarios, pero el efecto que consiguió fue el contrario. Alfredo Ovalle dejó de lado su moderación y terminó criticado por su pares y quedando aislado en su postura. En la multigremial manejan la tesis de que fue mal asesorado por sus amigos mineros y están buscando la forma de enmendar el error de su timonel.


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Cuentan que Winston Churchill fue invitado a su antiguo colegio de Harrow, para que transmitiera su experiencia a los alumnos. El auditorio estaba totalmente lleno y había una gran expectación por su discurso. Al empezar, sacó una hoja y dijo: Nunca, nunca, nunca, nunca, te des por vencido . Hizo una pausa, guardó el papel y tomó asiento. Por unos segundos, el auditorio, desconcertado, se mantuvo en silencio, pero luego vino una gran ovación".

Con esta anécdota, que alude a la perseverancia, el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alfredo Ovalle, abrió su discurso del martes en la Enade, la más importante de las citas del empresariado chileno. El auditorio estaba totalmente lleno. Pero, a diferencia de lo que ocurrió con la alocución de Churchill, la expectación por el mensaje de Ovalle era escasa. Sin embargo, a minutos de comenzar, el dirigente gremial aseguró que en Chile se respira "un aire enrarecido" y agregó: "La desconfianza se presenta cada vez con más fuerza".

Por unos segundos, el auditorio, desconcertado, se mantuvo en silencio. En este caso, al término de la alocución no hubo ovación. Por el contrario, la molestia fue evidente entre varios de los asistentes.

Metros más allá, la Presidenta Michelle Bachelet escuchaba atenta las palabras de Ovalle. Era la principal invitada al evento y, según uno de los asistentes que estaba sentado en primera fila, al comienzo la Mandataria pareció sorprendida. "Después se veía francamente molesta", grafica.

Ni la Presidenta ni los empresarios ni nadie esperaban un discurso tan duro como el que pronunció esa tarde el líder de la CPC, en el más confrontacional de sus mensajes desde que asumió la cabeza de la patronal, a fines de 2006.

Ovalle criticó las iniciativas en materia de legislación, la actitud del Gobierno frente al movimiento sindical, la actuación de la Dirección del Trabajo (DT), las incertidumbres en torno al crecimiento, y hasta le pegó algunos palos al Ejecutivo por los errores en el Transantiago, Ferrocarriles y Chiledeportes (ver recuadro).

¿Moderado?

Hasta la tarde del martes, Alfredo Ovalle era considerado uno de los más conciliadores de los seis dirigentes que conducen las ramas de la CPC, al igual que los líderes de la Sofofa, Bruno Philippi, y de la Asociación de Bancos, Hernán Somerville. De hecho, cuando el presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) asumió la titularidad de la patronal, se elogió su disposición para llegar a acuerdos. "La actitud con el Gobierno será de absoluta cooperación en todas las cosas que estimemos son importantes para el país y el empresariado", dijo al momento de tomar el cargo.

Tomaba distancia así del estilo directo y más crítico de las otras tres ramas de la CPC: la Cámara Nacional de Comercio (CNC), la Cámara de la Construcción y la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA).

Por eso el desconcierto y la molestia generalizada con el dirigente, sobre todo en el Gobierno, pero también en parte de la Alianza y en el empresariado. Incluso en los días posteriores, tanto los voceros de la Sofofa como de la Asociación de Bancos tomaron distancia del presidente, quitándole piso a sus críticas y dejándolo virtualmente aislado en su postura, considerando sobre todo que la intervención en Enade amenazaba el esfuerzo de años por cultivar las mejores relaciones con el Ejecutivo. "Cada uno tiene sus formas de decir las cosas. Tenemos que seguir conversando, que nos escuchen, que nos reciban, entonces, ¿qué logramos con lo contrario?", se cuestionó Somerville, el antecesor de Ovalle.

Confusión de roles

¿Qué pasó entonces para que Ovalle se "diera vuelta la chaqueta"?, como describe la situación uno de sus cercanos. Al interior de la CPC aseguran que la respuesta se encuentra en Agustinas 1253, donde están ubicadas las oficinas de la DT. Según fuentes de la patronal, la fiscalización de este organismo a la gran minería y los informes que comenzó a entregar esta semana, en donde obliga a Codelco a internalizar a miles de trabajadores contratistas, fueron determinantes en el tono y las palabras que escogió Ovalle para su discurso en la Enade. "Fue tocado en su sector, que es la minería", precisa un empresario.

Según cuentan en la CPC, la tesis que circula en los pasillos de Monseñor Sótero Sanz 182 la sede la multigremial es que las grandes mineras presionaron para que el mensaje hacia el Gobierno fuera más crítico y confrontacional, acentuando sus desaciertos. Por eso el énfasis en la interpretación de la Ley de Subcontratación y las menciones, que muchos consideraron excesivas, al Transantiago y Chiledeportes.

"A los empresarios mineros les preocupa sobremanera la forma en que la DT está interpretando la legislación. Porque ahora que el precio del cobre está alto, esa opción es viable. ¿Pero qué pasará cuando se cotice en su nivel normal? Ahí será inviable y todos esos trabajadores que están obligando a contratar ahora van a quedar sin pega", explica la misma fuente.

Apenas cinco días antes de la Enade, Diego Hernández, presidente de Metales Base de BHP Billiton que en Chile opera las minas Escondida, Cerro Colorado y Spence , había acusado al Gobierno de enviar "señales confusas" respecto a la Ley de Subcontratación, utilizando una dureza que, por lo visto, fue un preámbulo del tono que utilizó el líder de la CPC. "Necesitamos señales claras y coherentes. No podemos tener mensajes contradictorios", sostuvo el ejecutivo.

Según un empresario industrial, "Alfredo se confundió en sus roles. Pensó que estaba hablando como presidente de la Sonami y no como el líder de los empresarios".

Pese a que las grandes empresas del sector están agrupadas en el Consejo Minero, muchas de ellas, como Xstrata Copper, Anglo American, Barrick y BHP Billiton, son además parte de las empresas asociadas a la Sonami, que agrupa también a las medianas y pequeñas. Pero son las más grandes las preocupadas con la fiscalización de la DT, porque, una vez concluida la fiscalización a Codelco, se entregarán los informes de compañías privadas como Escondida y Collahuasi. Según afirman en la CPC, fueron los ejecutivos de las grandes mineras quienes asesoraron a Ovalle en la elaboración del mensaje.

Un empresario del sector asegura que la sorpresa fue mayúscula porque Ovalle, siempre moderado, nunca había pronunciado un discurso en ese tono. "Ni siquiera cuando en el Gobierno de Ricardo Lagos se tramitó el royalty fue tan peleador ni alzó tanto la voz, y ese impuesto sí que les dolía. Pero esto de la DT lo alborota todo. Y la tribuna de la Enade para mostrarse fuerte y criticó era perfecta. Pero se le pasó la mano", afirma.

Mal asesorado

Nadie en la multigremial conoció con anterioridad el contenido del discurso. Ni siquiera los presidentes más cercanos a Ovalle, como Philippi o Somerville, lo habían leído. "¿Crees que si hubiéramos sabido lo que iba a decir habríamos mandado a la chucha a la niña que nos gusta?", ironiza una alta fuente de la patronal. "Es absurdo", agrega.

Después del impasse, en la CPC llegaron a la conclusión de que el incidente fue un lamentable "error comunicacional". Un autogol que terminó costándole caro, porque quedó aislado, sin el apoyo de sus pares y recibiendo dardos de todos lados.

"Es una lástima que lo hayan aconsejado mal. Él debería haber hecho hincapié en los aspectos positivos. Usó el término enrarecido, pero decir eso es fuerte porque es como sucio, poco transparente. Y todos sabemos que las palabras provocan los problemas. No hay nada más importante, en un discurso en donde está presente la Presidenta, que cuidar las formas. Y en el empresariado, en el último tiempo, nos hemos esforzado por hacerlo", sostiene el presidente de la Asociación de Concesionarios y consejero de Sofofa, Herman Chadwick.

"Probablemente esté de acuerdo en el fondo de su mensaje, pero no en el momento ni en la forma. Lo del Transantiago y Chiledeportes estuvo de más. Metió muchas cosas en un mismo saco. Pero todos nos podemos equivocar", agrega uno de los denominados "duros" de la CPC, el líder de los agricultores, Luis Schmidt.

Segundo condoro

Dos tropiezos en menos de siete días. Ese cálculo hicieron en la CPC tras el numerito de Ovalle en la Enade, que terminó generando un efecto bumerán. El otro impasse ocurrió el jueves 29 de noviembre, cuando el diario "La Tercera" publicó las declaraciones en las que el timonel de la CPC aseguraba que en la mesa de trabajo que establecieron con la CUT estarían dispuestos a estudiar el término del reemplazo en huelga en algunas de las ramas.

Apenas se hicieron públicos los dichos, el resto de los dirigentes de la CPC lo llamaron para hacerle ver su molestia, ya que nunca ha sido intención del empresariado ceder en este punto. Esa misma mañana se vio obligado a retractarse, afirmando que "nunca he señalado ese titular. Me va a traer muchas molestias porque el reemplazo en huelga, sobre todo en actividades como la minería, es una de las cosas que hace bien al país".

Por eso, cuando llovieron las críticas a su discurso en la Enade, enrostrándole el haber devuelto al empresariado a la era confrontacional de Ricardo Ariztía autor del inolvidable "déjenos trabajar tranquilos" que espetó al Presidente Lagos , varios recordaron el incómodo incidente de aquel jueves.

Alfredo Ovalle está consciente de que metió las patas. Si pretendía legitimarse frente a los empresarios, el efecto que consiguió fue el contrario. Por eso ya aseguró que en menos de una semana conversará personalmente con la Presidenta Bachelet.

De hecho, el mismo dirigente se vio obligado a reaccionar antes de tiempo y, el viernes, en Copiapó, admitió que "puedo haber exagerado en la forma", al tiempo que se manifestó inquieto por los efectos de su discurso. "Creo sinceramente que todo buen dirigente gremial debe tener la mejor relación con el gobierno, cualquiera que sea", admitió.

Al interior de la CPC confidencian que tendrán que buscar la manera de superar este impasse con La Moneda. "Aún no lo sabemos, pero es nuestra tarea más inmediata. Nos hemos preocupado por años por cultivar el diálogo y no lo vamos a dañar por un mal manejo comunicacional del presidente", aseguran. Otro consejero de la Sofofa afirma que si la molestia en el Gobierno fue por un tema de forma, "la manera de restablecer la relación también debe ser de forma".

¿Debe dar la CPC una explicación en conjunto? "Yo no tengo ningún problema con nadie. Pregúntele a Alfredo Ovalle, es él quien se vio afectado con este problema. Si alguien tiene que enviar señales, ese no soy yo", afirma categórico el presidente del comercio, Pedro Corona, dejando en claro que el timonel del empresariado se quedó más solo que nunca. LND

 

Luis Schmidt, líder de los agricultores: "No fue el tono, ni el momento, ni el lugar"

Luis Schmidt cuenta que él fue uno de los tantos empresarios que el martes pasaron de la sorpresa al desconcierto, mientras Alfredo Ovalle hablaba en el estrado. "Quienes habíamos estado allí vimos que el espíritu de la jornada hasta ese momento había sido más constructivo y propositivo", sostiene. "Pero salí con sensaciones encontradas. Si bien comparto gran parte de las afirmaciones respecto a temas que nos competen, como el clima laboral o la preocupación por el crecimiento, creo que no fue el tono, ni el lugar, ni el momento", agrega el presidente de la SNA, quien compitió con Ovalle en las últimas elecciones de la multigremial pero que, sin perjuicio de sus credenciales de "duro", cuestiona el actuar de su colega de la Sonami.

–¿Dónde cree usted que estuvo el error?

–Es que si invito a alguien a mi casa, lo hago para conversar y darle una buena comida. Además, el espíritu de la Enade había sido otro. Tampoco veo qué tenemos que ver nosotros con Chiledeportes o el Transantiago, por mucho que los chilenos estén sufriendo estos problemas. Cuando la Presidenta se queja de que fue sorpresivo el discurso, algo de eso hay.

–Dice que fue sorpresivo. ¿Qué esperaba de ese mensaje?

–Hay cosas que están pasando, pero el tono del encuentro era otro. Puedes decir lo mismo de otra manera. Lo que me preocupa es que él es el presidente de los empresarios y evidentemente no todos están en ese espíritu. Comparto algunas cosas pero no todas, porque cuando empiezas a hablar de los escándalos de Chiledeportes o Ferrocarriles…

–Ese ya es un asunto político

–Eso lo dijiste tú. Pero yo no podría saber cuál es la relación que se hace para hablar de eso.

–Muchos dijeron que con esto el empresariado retrocedió a los tiempos de conflictividad de Ricardo Ariztía

–Estos gustos salen caros. Hay maneras y maneras de construir. Cuando Ariztía le dijo a Lagos eso de "déjenos trabajar tranquilos", fue negativo para todos, porque el Gobierno decidió cortar las relaciones con el empresariado. Con eso aprendimos que somos todos chilenos, que somos un país chico y que nos necesitamos entre todos.

–¿Qué va a pasar con esta relación, teniendo en cuenta que la Comisión Pro Equidad estudia cambios al mercado laboral y es necesario llegar a consensos?

–Creo que esa comisión es el camino correcto. Más que estar en trincheras distintas, es necesario que estemos todos en la misma, buscando soluciones. Muchos se rieron porque en un desayuno de Asexma hice un brindis con la Presidenta con un vaso de jugo de naranja. Le dije "voy a hacer un salud con usted por el acuerdo en educación". Así las cosas caminan.

–Y la intervención de Alfredo Ovalle va en el sentido contrario.

–Creo que no contribuye. No quiero una confrontación con Alfredo, él podrá tener sus razones de por qué lo hizo. Pero cuando tienes un esquema de diálogo y pides lo mismo, no puedes partir predicando con otro esquema. Ahora, esto no significa un rompimiento con el empresariado. Cuando ocurrió lo de la filtración de las actas de la Sofofa, se buscó la forma de recomponer el diálogo.

–En esa oportunidad se enviaron señales y se buscaron espacios de acercamiento.

–Tendremos que hacer lo mismo. Todos nos necesitamos y queremos que al país le vaya bien. Esto es como el matrimonio. Si quiero que la vieja sea lo que yo quiero que sea, ahí se termina todo. Por eso tengo que ceder en espacio para poder darle en el gusto a ella, y ella también, porque así se construyen los matrimonios y las sociedades. Todos tenemos que tener claro eso.


Palabras que sacaron ronchas

"Hoy en Chile respiramos un aire enrarecido, donde la desconfianza se presenta cada vez con más fuerza. Estamos en un segmento del camino en que surgen dudas, hay desconcierto y se reclama falta de señales claras".

"Vemos dificultades que no pueden dejar de mencionarse. ¿Qué nos inquieta específicamente? Primero, la incertidumbre frente a las iniciativas en materia de legislación laboral, que menoscaban la confianza. También nos preocupa la violencia y la ideologización en algunos sectores del movimiento sindical, junto con la poca firmeza y a veces tardía respuesta del Gobierno".

"Nos inquietan las actuaciones antiempresa por parte de la Dirección del Trabajo, que evidencian una actitud sesgada… ¡Qué distinto sería si la Dirección del Trabajo fuera un organismo independiente y autónomo, que actuara siempre con ecuanimidad y criterio técnico, lejos de motivaciones políticas".

"No podemos seguir aceptando escándalos como Ferrocarriles o Chiledeportes, ni políticas públicas mal diseñadas y tan deficientemente ejecutadas, como el Transantiago".


Me quiere mucho, poquito, nada

Tras el impasse que provocó el discurso de Alfredo Ovalle, la frase que más retumbó fue el célebre "señor Presidente, déjenos trabajar tranquilos" que el entonces timonel de la CPC, Ricardo Ariztía, le lanzó a Ricardo Lagos en la Enade 2001. Palabras similares de boca de un líder empresarial no se escuchaban desde aquellos años, pese a que muchos nostálgicos aún extrañan el estilo de duros como el mismo Ariztía o Felipe Lamarca.

Cuando Juan Claro llegó a presidir la multigremial inauguró una nueva etapa en la relación Gobierno-privados. En adelante primaron los acercamientos y el diálogo, fair play que se preocupó de preservar su sucesor, Hernán Somerville. El éxtasis total llegó cuando este último aseguró que "los empresarios amamos a Lagos".

Hoy, Somerville y Bruno Philippi son quienes más se han preocupado de preservar y mimar su relación con el Gobierno, cuidando en extremo sus declaraciones públicas y sentándose a dialogar cada vez que es necesario. Ovalle también estaba en esta trinchera hasta este martes, cuando tuvo el mayor de sus traspiés a la cabeza de la patronal.

En los casi doce meses que lleva en el cargo, sin embargo, el timonel de la minería se había preocupado por mostrarse conciliador frente a La Moneda. Por ello incluso fue duramente cuestionado, como cuando apoyó la Ley de Depreciación Acelerada –iniciativa que nunca prosperó–, recibiendo críticas de las ramas con mayor cantidad de pymes. En la oportunidad fue criticado por su estrecha cercanía con el Gobierno.

Cuestionamientos similares por el mismo episodio recibió Philippi, pero salio triunfante y fue ratificado por dos años más como timonel de la Sofofa. En octubre de este año la relación con La Moneda volvió a tambalear cuando, tras la filtración de las actas de una sesión, se conocieron duras críticas de Philippi hacia el liderazgo de Bachelet. Sin embargo, tras algunos elogios, el líder de los industriales salió nuevamente ileso y quedó como rey tras su constructivo discurso en la Cena Anual de la Industria.

De hecho, la Sofofa tiene el nexo más directo con La Moneda en todo el empresariado. Cada miércoles, Ricardo Lagos Weber desayunaba con la directiva del gremio en su calidad de vocero de Gobierno. Ahora, la misión de cuidar el nexo la tendrá su reemplazante, Francisco Vidal. Al menos, el secretario general de la Sofofa, Andrés Concha, sólo tiene elogios para el nuevo ministro: "Tenemos una muy buen apreciación de Francisco, lo conocemos y creemos que hará los mayores esfuerzos para reforzar la línea que se ha venido construyendo en los últimos años".

NOTA: El timonel de la CPC tiene razón, sus dichos son ciertos y no llevan connotaciones extrañas. Son claros y es la realidad asi lo expresaron medio centenar de personas con los que me reuní el viernes fuera de santiago. Todos empresarios agricola y minero.
 
 
Saludos
Rodrigo González Fernández
DIPLOMADO EN RSE DE LA ONU
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